
Cuando llega el momento de servir las comidas, no se puede permitir que haya zonas demasiado calientes o frías en el horno. Una parte de la masa se cocina insuficientemente, mientras que otra se quema; eso hace que los tiempos de cocción se vean afectados. Un calentador infrarrojo de tipo Ruby resuelve este problema al proporcionar un calor uniforme, convirtiendo así una cámara de cocción poco fiable en una superficie de trabajo predecible.
Lo importante desde el punto de vista técnico
Los calentadores infrarrojos de tipo Ruby operan en la banda del infrarrojo cercano. Producen energía en los lugares donde la masa y los ingredientes pueden absorberla eficazmente, en lugar de solo calentar el aire. En la práctica, esto significa que el horno recibe un calor rápido y dirigido, lo que permite mantener una temperatura estable dentro de un rango de ±3°C, siempre y cuando se utilice un termostato adecuado.
Los modelos típicos funcionan a 240V, consumen entre 1.8 y 2.2 kW por unidad, y alcanzan la temperatura deseada en menos de 30 segundos. La ventaja es que se puede recuperar rápidamente después de abrir la puerta del horno, además de tener un control mucho mejor sobre el proceso de caramelización y formación de la corteza.
Por qué funciona bien en hornos ocupados
En un horno de restaurante, lo importante es la velocidad sin sacrificar la textura de los alimentos. Los calentadores infrarrojos acortan el tiempo de precalentamiento, reducen el tiempo total de cocción y mantienen una distribución uniforme del calor en todo el horno. Esto se traduce en más pasteles por hora, menos desperdicios y un proceso de producción más eficiente.
También se ahorra energía, ya que menos calor se pierde en el aire, y la distribución precisa del calor reduce la carga sobre el sistema de calefacción principal del horno.
Aspectos importantes durante la instalación
La instalación y las condiciones de espacio son cruciales. El calentador debe colocarse en un lugar donde se adapte a la geometría del reflector del horno y al flujo de aire. Además, necesita un circuito eléctrico dedicado que coincida con su voltaje y conectores.
Funciona mejor en hornos con buen aislamiento y un flujo de aire estable. En hornos antiguos con malas condiciones de ventilación, todavía se obtendrán beneficios, pero las fluctuaciones de temperatura serán mayores. Es recomendable realizar una prueba breve para ajustar el termostato y verificar la distribución del calor antes de comenzar a utilizar el horno.