
En una panadería con mucho trabajo, el horno es el “socio silencioso” de la masa. Cuando el elemento calefactor no funciona adecuadamente, la corteza del pan no se dora correctamente: queda insuficientemente dorada, irregular en su textura, o quemada por un lado y pálida por el otro. Para solucionar este problema, hemos desarrollado un elemento infrarrojo de un solo tubo, que proporciona un calor uniforme y constante, permitiendo así que el proceso de horneado sea más eficiente.
Lo importante en su funcionamiento
El núcleo del elemento es un tubo infrarrojo de cuarzo, que emite un calor concentrado directamente hacia la cámara de horneado, sin calentar los alrededores. En la práctica, se logra una estabilidad de ±1°C en la zona de cocción, con una variación inferior al 3% en toda la superficie del horno. De esta manera, tanto la parte frontal como las laterales del pan reciben el mismo flujo de calor. El calentamiento es rápido: generalmente, se alcanza la temperatura deseada en menos de 120 segundos. Así, ya no hay necesidad de esperar, y se puede comenzar a hornear de inmediato.
Dónde resulta útil este elemento
Este elemento infrarrojo de un solo tubo es ideal para hornos de tipo deck y otros sistemas rotativos, donde se necesita que el pan tenga una corteza crujiente y una textura uniforme. El calor emitido permite una caramelización rápida de la superficie, mientras que la penetración controlada del calor mantiene el interior húmedo y uniforme. Esto permite obtener panes con mayor consistencia entre lotes, menos desperdicios y un color de corteza más predecible. Además, el consumo de energía disminuye, ya que el elemento se calienta según sea necesario y se enfría rápidamente entre cada ciclo de horneado, reduciendo así el consumo energético en estado de espera.
Algunas recomendaciones para su uso
La instalación es sencilla, pero es importante mantener cierta distancia entre el tubo y cualquier superficie expuesta, al menos 150 mm, para evitar puntos calientes. Asegúrese también de que su termostato pueda responder rápidamente; un controlador PID es la opción ideal. Trátelo con cuidado: aunque el cuarzo es resistente, también es frágil. Manténgalo limpio para asegurar un rendimiento estable a lo largo del tiempo.