
Deje de reemplazar todo su calentador: Una forma mejor de arreglarlo
Seamos honestos: los calentadores eléctricos para exteriores tienen una vida difícil. Tienen que soportar la lluvia, los inviernos helados y capas de polvo. Con el tiempo, los elementos calefactores simplemente dejan de funcionar.
Por lo general, eso significa que tendrá que tirar todo el calentador al basurero o pasar una tarde entera luchando con los cables complicados solo para recuperar algo de calor.
Nos pareció ridículo. Por eso, creamos un sistema modular en su lugar.
El método “reemplazo rápido”
La mayoría de los calentadores están hechos como una sola pieza grande e incómoda de manejar. Si uno de los tubos se daña, todo el calentador deja de funcionar, a menos que esté dispuesto a desarmarlo por completo.
Decidimos separar el núcleo calefactor del marco. Ahora, los elementos calefactores se encuentran en sus propios huecos, con terminales de conexión rápidas.
No hay necesidad de pelar los cables ni de lidiar con manuales complicados. Solo hay que sacar el tubo dañado, introducir uno nuevo y fijarlo. Lo que antes tomaba cuatro horas ahora solo lleva unos quince minutos.
Combatiendo el agua y el calor
Aquí está la parte complicada: la impermeabilización y el calor no suelen llevarse bien. Si se sella todo demasiado bien, el calor no puede salir. Si se deja abierto, la lluvia entra.
Solucionamos esto usando sellos especializados en los puntos donde los cables se conectan con los tubos de cuarzo. Esto evita que la humedad penetre en las partes eléctricas.
Pero recuerde que estos tubos se calientan mucho. Ese calor hace que los materiales se expandan y contraigan, lo que puede causar que los sellos se dañen. Por eso usamos juntas de silicona resistentes al calor. Ellas pueden adaptarse al calor.
Aun así, recomiendo revisar esos sellos cada dos años para asegurarse de que sigan funcionando bien.
Mantenimiento en la práctica
Los diseñamos para personas que trabajan realmente en el campo, no para laboratorios. Dado que las dimensiones son estándar, puede tener algunos tubos de repuesto sin preocuparse por si encajarán o no.
Si un tubo se daña después de años de uso intenso, un técnico puede simplemente reemplazarlo sin necesitar herramientas especiales. Así, todo queda más sencillo. El calor sigue funcionando, y no tiene que comprar un calentador nuevo cada pocos años.